se va por el universo

10.1.10

::: Al márgen de los días :::


He vivido con personas rotas
y sus fragmentos,
esparcidos por el suelo,
se retuercen buscando conexión.

No saben la cuenta de los días,
no conocen el aroma del tabaco,
no comprenden la noche,
ignoran lo que es esperar.

Sus cuerpos desenraizados
púrpureos
descompuestos
ígneos
contienen un gran agujero,

ése que está en la cabeza
y en el alma,
ése que es un precipicio,
que corroe
que tritura
que desvanece
las ganas de vivir.

He vivido con personas rotas
conformadas de márgenes
rellenas de aserrín húmedo,
volviéndolas estúpidamente pesadas.

Son las que cuelgan en mi pared:
incapaces del parpadeo
indicadas con el dedo
las ortopédicas
histéricas
nerviosamente paralizadas
las desmembradas
olvidadas,

las que te lastiman el cuerpo
te cortan el aliento
las que te mantienen en su mente
machacándote la vida
ensuciándote la solapa
con sus lágrimas pétreas,
las que,
con un grito insodable,
te clavan en la pared,
volviéndote estúpidamente grave.


Imagen: Frida Kahlo

27.9.09

::: Desvelos :::


La pérdida de espesor
cambia el ánimo
evitando el agujero
que está en el centro
de los años que sobran.

La ausencia de esqueleto
arroja a los ojos
un excedente múltiple,
la esencia desbordante de las eras:

Corporalidad en veladura
caparazón sin urdimbre
escafandra desvestida
mariposa dislocada.

26.8.09

::: Personas sustitutas :::


Mientras ella baila
sus cabellos
revoltosos
incandescentes
declinan por la curva de su espalda

Mientras él la mira
sus ojos
tempestuosos
aguzados
declinan por la curva de su espalda

Cuando llegue el silencio
sus manos
entrecruzadas
abrasadas
declinan por la curva de sus espaldas

Cuando ya no quede espacio
sus miradas
desencontradas
lastimeras
bajan por la curva de la escalera

Mientras la lluvia suene
sus pasos
lentificados
estremecidos
se arrastran por las curvas de la vereda

Mientras el rayo ilumine
sus recuerdos
vertiginosos
enmohecidos
se disolverán por la curva de sus ojos

Cuando la música enmudezca
su mente
aprisionada
encuclillada
no distinguirá las curvas
de lo real y lo ominoso

Cuando las palabras se agoten
su doble
grandilocuente
estridente
le arrebatará las curvas de su presencia.
Imagen: Sam Taylor-Wood

16.8.09

::: La edad del mar :::


Cuando las manos suden,
cuando los pies se deshagan,
cuando los ojos se corroan.
Ese día,
escuálidamente perfecto,
me iré bailando por la calle,
maldiciendo,
corriendo,
gritando a destajo,
desflorando el camino,
atando flores con hilo rojo.

Cuando la noche se agote
y las luciérnagas luces
sólo mis manos alumbren,
en ese minuto
me iré a tu cama,
entibiando el espacio vacío,
acurrucando la almohada,
susurrándole a la sábana.

Cuando mis oídos se cierren,
cuando mi boca se seque,
cuando mi pecho se apriete,
ese amanecer
me iré
lejos
caminando
fulgurante
cantando una canción inolvidable.
Imagen: Cindy Sherman