se va por el universo

21.10.07

::: Uniendo fisuras :::


todo lo que quiero ser se me complica hoy
pero voy igual
con la cara despejada
miro por si acaso si
los signos de los recuerdos
desaparecen al fin

Gepe - El gran mal

19.10.07

::: Vine a avisarte :::


I am tired
I am weary
I could sleep for a thousand years
a thousand dreams that would awake me
different colors made of tears

Velvet Underground - Venus in furs

14.10.07

::: Culpa mía no es :::


Mire. Sólo se lo voy a contar porque su expresión facial me inspira confianza.
Primero que todo, la cosa no fue como se la contaron los individuos del café. No, nada que ver. Segundo, si algo le resulta inverosímil, es culpa suya por su falta de carisma e imaginación. Tercero, yo no estaba sola, esa noche me acompañó mi buen amigo R., a quien usted conoce e incluso le tiene cierta simpatía.
Cuarto, S. se tropezó sola porque –aunque yo le digo que no lo haga- le gusta correr con zapatos con taco de aguja, y todos sabemos que lo hace para presumir.
Quinto, si el vestido de S. se rasgó, fue porque se enganchó en unas ramas viejas mientras caía cuesta abajo.
Sexto, nunca hubo un perro que la mordiera, ni tampoco hubo abducción extraterrestre, mucho menos existió inseminación artificial alienígena, y mucho pero mucho menos S. entró en un estado de trance y habló con Dios. Como le digo, a S. le gusta presumir, e inventa situaciones y cosas estrafalarias porque siempre ha creído que su vida debiera llevarse al cine.
Séptimo, S. es completamente viciosa, es mi amiga pero tengo que decirle algunas veces que si sigue así, en cualquier momento pasara un camión por encima de ella, sólo por no saber ni darse cuenta de lo que hace.
Octavo, mi amigo R. no se acostó con S., es más, déjeme decirle que S. –otra vez- inventó todo porque quiere darle celos a su amado G.
Noveno, lo cierto es que esa noche la temperatura ambiente había descendido notoriamente cuando supimos que S. se había perdido.
Décimo, R. y yo la dejamos de ver un par de horas antes que G. llegara a la habitación de S. para “todos sabemos qué”.
Decimoprimero, todo lo que le haya dicho G. es falso, piense usted que él es casado y tiene hijos, razón suficiente para guardar las apariencias y esconder secretos.
Decimosegundo, R. y yo nos fuimos al café de siempre para acortar la noche y conversar trivialidades y tonteras.
Decimotercero, cuando G. me llamó preguntando por S., yo le corté porque me da rabia que se aparezca así de la nada y que sus visitas sean tan escasas y fugaces como el cometa Halley.
Decimocuarto, esa es la razón por la cual los individuos del café le dijeron a usted que yo me había puesto violenta, cuando lo cierto es que sólo le grité a G. por teléfono y, hecho esto, volví a reír y a beber con mi amigo R.
Decimoquinto, esto debiera decírmelo usted y no yo a usted, pues el que es detective acá es usted y no yo: como todos saben, cualquier deceso aparentemente suicida debe ser investigado también como presunto homicidio.
Decimosexto, claro está que la vida de S. no será llevada al cine, ni siquiera será llevada al papel couché, pues lo que le estoy contando es parte de un caso policial y debe ser tomado como verosímil en su totalidad, recuerde que soy yo quien habla.
Decimoséptimo, mi relato sobre los hechos no puede ser más claro que lo enunciado, si usted no es suspicaz ni comprende, ya le dije, es por su ausencia total de carisma e imaginación.

Imagen: Man Ray

::: Cargante :::


Y sí. A veces pasa que ver a personas después de un largo tiempo sin ser vistas, resulta ser un proceso incómodo y poco amigable. Porque se hablan lugares comunes, se preguntan por las vidas y, coincidente y misteriosamente, todas resultan estar “bien”. Qué típico y falso, qué plástico y atrincherado, porque al final se responde así para que el otro no siga preguntando idioteces y para poner una barrera que inhibe y coarta toda conversación. Porque en verdad no hay ganas de conversar, no hay ánimo de saber de vidas ajenas cuando al mirar a los ojos al otro se ve lo mismo, pero un poco peor y decadente, cuando al escuchar al otro se nota su falta de labia mientras mastica un chicle gastado y sin sabor, porque se ríen de lo mismo, porque no hay complicidad ni cercanía. A mí me gusta saber que caminar por la ciudad puede ser el mejor trayecto. Que hablar tonteras y reírse sin sentirse estúpida hace bien, y que en eso no se juega la inteligencia. Me gusta saber que tengo amigos con los que comparto risas “metrísticas” camino a casa o al Museo. Me gusta saber que la falsedad de ciertas reuniones generacionales y escolares están por fuera del límite de mi manera de ser. Es que yo prefiero mirar a los ojos al otro y saber que nos podemos poner de pie y largarnos, dejando todo ese cinismo y mediocridad de enseñanza media pegoteada en el pasto de los jardines de la universidad.

Imagen: Barbara Kruger

11.10.07

::: Dioses :::


"Dicho de otro modo, se juzga muy conveniente que los personajes divinos sean de este mundo y no de otro, y que se asemejen a los ciudadanos con derechos civiles, como si tal cosa fuera posible entre el personal sobrehumano. Y se juzga así porque los dioses cristianos reflejados en la pintura medieval son despóticos y trágicos, irracionales e imprevisibles, lejanísimos, crueles y de una esencia superior. Algo inadmisible en una democracia. Un dios es algo irremediablemente incompatible con el bipartidismo y la libertad de prensa e imprenta"



Félix de Azúa - "Diccionario de las Artes"
Imagen: Barbara Kruger

10.10.07

::: Fantasma vivo :::


la tierra se volvió un lugar muerto
debido a la contaminación por metales pesados
Imagen: Joseph Beuys

2.10.07

::: Inmanencia :::


tendré que hacerme cargo de todo lo que se fue a pérdida
Imagen: Christian Boltanski