El tacto. La piel. El roce. Prefiero hacer antes que decir. Prefiero pensar antes que hacer. Y es que todo salió al revés. No es tan fácil ser humano. No es tan fácil inventarse mundos varios para tratar de armar algo que se asemeje a una totalidad. No es tan fácil pensar y dejar todo ahí, todo como está. Es que el reto es gigante. En el acto está el peligro. En el acto se juega la vida. En llevar a la realidad la irrealidad. Es un movimiento casi suicida. Porque todo puede suceder en una fracción de segundo. Y es un efecto que me interesa.
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